Robinson Pelham comenzó en 1996 como un salón privado de joyería personalizada en el prestigioso barrio londinense de Chelsea. Sus fundadoras se especializaron en la creación de piezas a medida hasta que, en 2015, decidieron lanzar esta línea de joyería fina, apta para llevar las 24 horas.
En ella, los diseños conjugan diamantes, rubíes, zafiros o tsavoritas. ¿El resultado? Una explosión del arcoíris, donde destacan los coloridos pendientes con multitud de formas. Y es que la versatilidad de sus 'ear cuffs' se ha convertido en una manera de crear looks completamente diferentes. Atrévete a combinarlos tengas, o no, varios piercings.



