Stella McCartney ha mantenido desde su primera colección en los años 90 su característico estilo de sastrería impecable y feminidad sensual. Capturando el estilo y la confianza de la mujer contemporánea, su enfoque sobrio y minimalista, de cortes limpios e inmaculados, ha recibido la admiración del público y la constante aclamación de la crítica.
Firme vegetariana, es fiel a sus valores éticos en sus diseños y jamás utiliza piel animal en la confección de prendas y accesorios, en su lugar se decanta por el vinilo, la rafia o una piel de creación artificial que la propia diseñadora denomina "piel libre de pieles".































































