Procedente de Los Ángeles, Shay Jewelry refleja la esencia relajada de su origen con joyas distintivas creadas para atesorar siempre.
Esta gargantilla encarna el estilo característico de la firma, realizada en oro rosa de 18 quilates (750/1000) y adornada con delicadas gotas de zafiros en el cierre que aportan un destello luminoso y atemporal.