Siempre presentes en la alfombra roja, las joyas de Anita Ko proyectan una estética tan contemporánea como atemporal a través de curvas orgánicas y formas esculturales. Los pendientes Claw encarnan esta visión con su diseño fluido, elaborados en oro amarillo de 18 quilates (750/1000) y engastados con diamantes en pavé.