Church's
Thomas Church fundó su marca homónima en 1873 en Northampton, y pronto se dio a conocer por su calzado excepcional. Hasta hoy, modelos como las botas Chelsea o los zapatos Oxford alcanzan el estatus de clásicos y cuentan con seguidores incondicionales en todo el mundo.
Su calidad inigualable, el respeto por la tradición y la innovación son los cimientos sobre los que se basa la emblemática casa británica. Cada diseño está hecho a mano por artesanos zapateros ingleses, y están pensados para perdurar e incluso mejorar con el tiempo.

























































